Un punto de venta que aguanta el salón lleno
Toma el pedido en la mesa, mándalo derecho a la cocina y cierra la cuenta sin ir y venir.
Comedores, cafeterías, pizzerías, bares, panaderías, food trucks
Un servicio, de punta a punta
Del pedido en la mesa a la cuenta dividida, sin papelitos y sin gritar a la cocina.
Hecho para el servicio
Mesas y comandas
Mira qué mesas están ocupadas, cuánto lleva abierta cada una y cuántos platos tiene listos para levantar.
Directo a la cocina
La mandas de un toque y aparece en la pantalla de la cocina, con lo que falta y hace cuánto se pidió.
Dividir la cuenta
Divide por persona o por producto, sin rehacer el pedido entero. Y se puede deshacer mientras nadie haya pagado su parte.
Caja y turnos
Cada venta queda firmada por quién la cobró, y cada turno se cierra con su arqueo: lo esperado, lo contado y la diferencia.
El detalle que solo conoce quien estuvo en una cocina
Si alguien avisa de una alergia después de que el plato ya salió a la cocina, la pantalla no la mezcla con el resto: la muestra aparte y en rojo, porque llegó tarde. Es la diferencia entre una nota que se lee y una que se pasa por alto.
Lo que no hace
Para que no te enteres después. Nada de esto está en camino ni prometido.
- No hay mesero asignado a la mesa: el sistema sabe quién cobró cada venta, no quién atendió cada mesa.
- Los avisos de atraso de la cocina son a los 10 y a los 20 minutos, iguales para todos: todavía no se pueden cambiar.
- No hay zonas del salón: las mesas se ven todas juntas, sin separar terraza de interior.
- No funciona sin internet. Cada cobro pasa por el servidor.